Fantasía: ¿Hasta que la muerte nos separe?
.........................................
..............................................
Cuando Alberto y Liz se separaron, deje de creer en el amor (metafóricamente).
Para mi no habia pareja mas bonita y hermosa que la de ellos.
Son como el Profesor Jirafales y Doña Florinda, parejas que te sacaban hondos suspiros y te hacian apostar por el "hasta que la muerte nos separe".
Pero un buen día, Liz me conto que se estaban separando: "¿Que?", pregunte sintiendo que los suspiros se me anudaban en la garganta y el "hasta que la muerte nos separe" se me desacia en la mente. "¿Por que?" volví a preguntar con decepción.
Liz me miro y sonriendo me respondió: "Nos aburrimos"
¡Nos aburrimos! ¿Nos aburrimos?
Después de esa conversación me fui a mi casa charlando conmigo misma intentando aclarar aquella noticia triste.
- Así no mas. ¿De puro aburridos?- me pregunte
-Puede que esten confundidos- me conteste esperanzada.
- ¿Sera que el termino por ser violento?- me pregunte de nuevo.
- No, jamas podría serlo. El es un hombre delicado y respetuoso, Liz lo dijo- me respondí.
- ¿ Ella era muy celosa?- nueva pregunta.
- Tampoco, la confianza es su virtud. ¿Te acordas?- me dije.
-¿Aburridos entonces?-
- Debe de ser no mas.
¿Pero qué lleva al aburrimiento?, ¿que lleva a que el aburrimiento sea motivo de que una pareja de 25 años de casados se divorcie?
Y ahí no mas, como quien no quiere la cosa, una historia se asomo desde mis fantasías para aclararme las dudas.
Y esta historia cuenta...
Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos mas perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito. Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo:
"Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el odio el que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si, quién seria tan difícil de matar para que el odio los necesitara a todos.
"¡Quiero que maten al Amor!"dijo.
Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenia ganas.
El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:
"Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".
Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron muy decepcionados.
"Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia el amor la superaba y salía adelante".
Fue cuando muy diligente se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo:
"En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviare la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder, eso nunca lo ignorara".
Y empezó la Ambición el ataque hacia su victima, quién efectivamente cayó herida, pero después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo. Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas, situaciones para despistar al Amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.
Pero el Amor confundido lloró, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.
Año tras año, el odio siguió en su lucha enviando a sus mas hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás:
"Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".
De pronto, de un rincón del salón, alla en el fondo, se levantó un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver. Su aspecto era fúnebre como el de la muerte:
"Yo mataré al Amor" dijo con seguridad.
Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido.
El Odio dijo "ve y hazlo".
Tan solo había pasado algún tiempo cuando el odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles, después de mucho esperar,que por fin EL AMOR HABÍA MUERTO. Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo:
"Ahí les entrego al Amor, totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marchó.
" ¡Espera!" dijo el Odio, "En tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el Amor esfuerzo para vivir. ¿Quien eres?".
Entonces el sentimiento dio la vuelta, levantó por primera vez su horrible rostro y con voz cansina dijo:
" SOY LA RUTINA."
Entonces, después de leer esta historia , que no deja moraleja sino que invita a reflexionar, dije tristemente AAAAHHH!!!, como si realmente lo entendiera, pero no. Supongo que como mi mama decia: "Son cosas que vas a entender el dia que te cases". Quisas tenga razon.
¡Separarse por aburridos!. Supongo que mi Profesor Jirafales se habra cansado de tanto cafe, y mi Doña Florinda ha recibido tantas rosas que termino por odiarlas...
¡Ja! La rutina... mmmm seres humanos, que raros somos ¿no?









Rosana dijo
Angie .... ¿ hasta que la muerte los separe ? .....
tendría tantas y tantas cosas para contarte sobre eso
a veces no es ni el aburrimiento , ni , ni , ni ,
pero bueno , mejor lo dejamos ahi ....
salu dos ( que la palabra esté separada es a proposito )
4 Julio 2008 | 08:15 AM